martes, 16 de agosto de 2016

Obesidad infantil o ceguera paterna

He asistido a un hecho insólito, en una panadería, delante mía un chico de unos 10 años comprando con su madre (imagen) 
Cómo se puede ver ver el niño ha pedido una lata de bebida energética, de las que están de moda en chicos algo mayores, con un elevadísimo valor energético y de activación, impropio para cualquier edad, y mucho más para el, pero además ante la pasiva mirada de la madre, que acaba pagándole al niño sus caprichos.
Pide para merendar cuatro dulces de chocolate y una bolsa de cucherías que acaban entregándole. 
Así este niño de 10 años, si no lo es ya, en breve se hará hipertenso, algo más adelante diabético, tendrá alteraciones lípidicas y terminará con afectación de su  corazon, cerebro, etc. 
Pero a esto habrá que añadir que con ese peso cada vez le costará más trabajo moverse, por tanto problemas articulares y de movilidad, como ayudaremos a que se mueva para quemar calorías?
Con 20 años, si llega, que será de la vida de este niño? 
Pues será un problema para la Sociedad del Bienestar en la que estamos instalados, afortunadamente, y que nos vamos a cargar si no ponemos freno a esta epidemia de obesidad infantil y de ceguera de los padres por no saber decir que no a tiempo.
Los que tienen la capacidad de decidir deberían tomar serias medidas, por que hay que poner freno, quizás rascando el bolsillo, quizás insistiendo a los padres sobre lo que debe y no deben comer sus hijos, quizás una medida podría ser que si se alcanza un determinado IMC y no se ponen medidas para bajarlo se aumenten impuestos, se realizan medidas sancionadoras, esto lo haría extensivo al consumo de tabaco y otras actividades nocivas para la salud. 
Y qué decir de las empresas de alimentación/bebidas con su publicidad engañosa no sólo en composición sino en calorías, no deberían las autoridades imponer sanciones?, o simplemente si es nocivo para la salud no permitir su comercialización?
Medidas primero, advertencia después y si persistes ... sanción ... quizás como con el carnet de conducir, por puntos
Todo no puede valer